Hola, soy Debora
y quiero compartir contigo un pedacito de mi camino.
Hace unos años, un accidente cambió mi vida de golpe. Iba a trabajar como cualquier día, y en un instante todo se detuvo. Pasé meses tumbada, con un corsé que debilitó mi cuerpo por completo. Pero lo más duro no fue la parte física, sino mi mente: la ansiedad, la frustración, sentirme atrapada en un cuerpo que ya no respondía como antes.
Tras largos meses de rehabilitación y fisioterapia, llegó el diagnóstico: dolor crónico y limitaciones que me acompañarían siempre. Fue un golpe difícil de asimilar, pero también un punto de partida. Me apunté al gimnasio con la idea de recuperar fuerza y aprender a convivir con el dolor. No desapareció, pero algo cambió dentro de mí: entendí que cuando nuestra mente se fortalece, todo se vuelve más llevadero.
Durante el tiempo que pasé tumbada, descubrí otro refugio: los libros. Leer me permitió evadirme, viajar sin moverme, y poco a poco se convirtió en una parte esencial de mi vida.
Un día, mi psicóloga me habló de cómo los aromas influyen en nuestras emociones. Me recomendó buscar un olor que me acompañara en los momentos de más estrés o dolor. Esa semilla despertó mi curiosidad, y así llegué a las velas aromáticas. Empecé comprando una, luego otra… hasta que se convirtieron en un pequeño ritual que me devolvía calma y me recordaba que siempre hay un espacio para la luz.
Después de tantos años creando manualidades junto a mi hija, decidí transformar todo este recorrido en un proyecto con alma: Calm & Shine. Nació de meses de dedicación, pruebas, errores y aprendizajes, pero sobre todo de un deseo profundo: compartir contigo un pedacito de esa calma y esa chispa de esperanza que tanto me han ayudado.
Aquí cada vela es más que cera y aroma: es una historia, una emoción y un recordatorio de que incluso en los días más oscuros, siempre hay luz.